EL PAPEL DE LA FAMILIA

¿Cómo pueden ayudar los familiares al enfermo alcohólico?

El primer paso seria buscar información y comprender bien en que consiste esta enfermedad y cual es su evolución previsible, con o sin tratamiento. Que se le puede pedir y que no podemos esperar de una persona con alcoholismo.

El segundo paso seria aceptar que esta enfermedad se manifiesta, sobre todo, con síntomas conductuales, es decir con determinados comportamientos como el de beber alcohol en exceso. Y que, al igual que los síntomas de cualquier otra enfermedad, son comportamientos involuntarios, que el paciente no puede controlar ni evitar; que pueden ser disparados por estímulos ambientales o internos y que su comportamiento estará cada vez más automatizado y fuera de control si la enfermedad sigue progresando.

Además de beber en exceso, existen otras conductas que aparecen como consecuencia de la intoxicación o de la abstinencia del alcohol que también son involuntarios e incontrolables mientras el paciente siga bebiendo.

 

SI EL PACIENTE LLEGA A COMPRENDER QUE LE CONVIENE DEJAR DE BEBER, ES MAS PROBLABLE QUE CONSIGA LA RECUPERACIÓN. TODOS PODEMOS AYUDARLE A LOGRARLO.

¿Cómo conseguir que el paciente tome la decisión de que conviene dejar de beber?

Probablemente la respuesta sea distinta para cada persona, pero con frecuencia el paciente esta más dispuesto a tomar esta decisión cuando se da cuenta de que va a tener que escoger entre dos opciones. Es decir, tendrá que escoger entre la opción de seguir bebiendo en exceso, con el riesgo de perder algo tan importante, como su trabajo, su salud, su familia, etc. Y la opción de dejar de beber para poder conservar estas cosas.

Cuando el paciente advierte que si deja de beber puede salir ganando en otras cosas, es decir, cuando comprende que dejar de beber le supone un claro beneficio, es más probable que entienda que le conviene mas dejar de beber y le sea mas fácil tomar esta dirección.

Si se cuenta además con el apoyo de los medicamentos para no tener que sufrir la abstinencia, y con la ayuda de familiares, amigos y equipo de profesionales especializados en el tratamiento del alcoholismo, le puede resultar más sencillo.

¿Cómo pueden ayudar los familiares al paciente que ya ha dejado de beber?

Cuando un paciente alcohólico consigue dejar de beber, el siguiente objetivo seria que se mantenga sin beber, pero para algunas personas puede resultar difícil.

Lógicamente es más probable que se mantenga sin beber desde que dejo la bebida se ha sentido mejor que antes, pero algunos pacientes pueden sentirse menos confortables en los primeros días o semanas después dejado el alcohol. Los familiares pueden contribuir a que el paciente se sienta mejor sin beber si consigue reforzarle y apoyarle cuando se encuentra en esta situación.

Sin embargo, hay familiares que casi se preocupan mas por el paciente cuando esta bebiendo pero le dedican menos atenciones cuando ya ha dejado la bebida, porque ya no están tan preocupados por el problema. Este comportamiento de los familiares puede contribuir a que el paciente se sienta mas atendido cuando esta bebiendo que cuando consigue dejar de beber. En este caso, los familiares podrían estar reforzando, sin darse cuenta, que el paciente vuelva a beber.

Conviene tener en cuenta que el propio consumo de alcohol tiene efectos de recompensa para el paciente y que mantenerse sin beber requiere un esfuerzo continuado, como remar contra corriente o subir una escalera mecánica que se mueve hacia abajo. Por tanto, es probable que cuando el paciente deje de esforzarse por mantenerse sin beber, automáticamente la corriente le arrastre de nuevo a la bebida.

Por tanto, los familiares deberían prodigar sus atenciones hacia el paciente y apoyarle más cuando deja de beber. Deberían reconocerle cada ida por el esfuerzo que esta haciendo y el coraje que le esta poniendo en su lucha cotidiana por no beber, sobre todo durante los primeros meses de la recuperación.

¿Qué se puede hacer para contribuir a la recuperación?

Otros aspectos que pueden ayudar al paciente, siempre que el este de acuerdo, son:

  1. Evitar las fiestas y celebraciones en las que las personas toman gran cantidad de bebidas alcohólicas.
  2. Evitar bebidas alcohólicas en casa.
  3. Supervisar la medicación que el paciente tiene que tomar cada día, para evitar que se olvide de tomarla, o bien, que la tome en exceso o la mezcle con alcohol, si es que ha vuelto a beber.
  4. Acompañar al paciente a todas las visitas para poder hablar con él medico sobre su evolución y tratamiento.
  5. Alentar, apoyar y reforzar todas aquellas ideas, actitudes, planes y comportamientos que vayan en la línea de dejar de beber o mantenerse sin beber.
  6. Evitar las quejas, riñas y castigos, cuando el paciente hace algo que no nos gusta, particularmente si ha bebido y se encuentra bajo los efectos del alcohol. Buscar otro momento para hablarlo, cuando el paciente no se encuentre bebido, e intentar motivarle para que acuda de nuevo a su medico o psicólogo, para comentar la recaída y buscar nuevas soluciones al problema.

Si el paciente no esta de acuerdo, conviene preguntarle que manera desea que le ayudemos y adaptarnos a sus preferencias, si podemos.

¿Cómo actuar cuando ya lleva muchos meses sin beber?

Aunque lleve muchos meses sin beber, debemos tener en cuenta que el alcoholismo es una enfermedad que va a persistir durante muchos años aunque no se encuentre activa, y que una simple consumición alcohólica puede reactivarla. Por tanto, hay que seguir alerta ante posibles señales de alarma que amenacen la sobriedad del paciente.

Sin embargo, resulta contraproducente que un familiar este demasiado preocupado ante la posibilidad de que el paciente vuelva a tomar alcohol, ya que el paciente lo puede interpretar como una falta de confianza hacia él e incluso puede llegar a producir al efecto contrario, es decir, que vuelva a beber como una manera de demostrar su disconformidad por la activación de los familiares.

Si se producen discrepancias entre el paciente y los familiares, conviene buscar la mediación de algún profesional, que conozca tanto al paciente como al familiar, y que pueda aclarar si realmente se encuentra en proceso de recaída simplemente se trata de un desacuerdo por otros motivos, pero el paciente se mantiene firme en su proceso de recuperación del alcoholismo.

Los familiares, ¿también necesitan ayuda?

El alcoholismo es una enfermedad que puede empezar por uno de los miembros de la familia pero que con el paso de los años, si el paciente sigue bebiendo, puede llegar a afectar a todos.

De hecho, los familiares pueden presentar alteraciones emocionales y conductuales que han recibido el nombre de “codependencia”.

La codependencia va asociada a complicaciones de la salud corporal y mental de manera que los familiares pueden desarrollar temores exagerados e infundados, pensamientos obsesivos en torno a la posibilidad de que el paciente vuelva a beber, además de síntomas de ansiedad, angustia, depresión, insomnio, desconfianza excesiva, suspicacia, mal humor, hostilidad, etc.

Con frecuencia, los familiares atribuyen dichos síntomas al alcoholismo del paciente y sienten que debería ser el propio paciente el que tendría que ayudarles a superarlo. Pero el paciente alcohólico, en los primeros meses de recuperación, necesita toda la ayuda para sí mismo y no se encuentra en condiciones de ayudar a sus familiares. Si además los familiares provocan sentimientos de culpabilidad y vergüenza en el paciente, todavía lo va a tener más difícil. Por tanto, la mejor opción es que los familiares busquen también ayuda profesional para ellos mismos y que procuren superar la creencia errónea de que la única solución a sus problemas es que su familiar deje de beber y que cuando esto suceda todo se va a resolver automáticamente, como por arte de magia.

 

LOS FAMILIARES PUEDEN MEJORAR CON AYUDA PROFESIONAL DE UN PQUIATRA O PSICÓLOGO O INCLUSO CON EL APOYO DE UN GRUPO DE AUTOAYUDA PARA FAMILIARES, INDEPENDIENTEMENTE DE QUE EL PACIENTE ALCOHOLICO SIGA BEBIENDO O DEJE DE BEBER.

EN ALGUNOS CASOS, AUNQUE EL PACIENTE DEJE DE BEBER, EL FAMILIAR NO CONSIGUE RECUPERARSE SI NO CUENTA CON LA AYUDA ESPECIALIZADA DE UN PROFESIONAL.